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Teatro y Magia(por Mago Migue)
Que el teatro es una forma de magia no lo duda nadie:
actores, directores, guionistas, dramaturgos, iluminadores,
sonidistas y maquinistas, nos hacen soñar mundos
que no existen en realidad, que son ficción,
Con
representaciones únicas, distintas cada vez.
Como el espejo de Alicia, nos refleja nuestra propia
realidad y a veces nos invita a desafiar nuestra lógica
haciéndonos sentir imposibles emociones en el
otro lado, en mundo de la fantasía. El arte de
la magia siempre se llevó bien con el teatro;
no en vano es un arte escénico, como algunos
estamos defendiendo con nuestro trabajo diario. Nosotros
representamos un papel de ilusionistas, aunque seamos
creadores de ilusiones.
Y son muchas las compañías de teatro
que requieren nuestros servicios para añadir
toques imposibles a sus producciones, con gran éxito,
por cierto. Hace poco vimos a Dagoll Dagom en su último
montaje “Poe” donde usan efectos mágicos
como novedad haciendo levitar a una mujer, transforman
en esqueleto a un ser humano y un malvado personaje
lanza haces de luz desde sus manos. “Tricicle”
también se asesoraron en su montaje “Terrific”.
En las superproducciones de Broadway, con franquicias
en las principales ciudades del mundo, podemos ver la
caricia de los magos en muchos de sus musicales; desde
el clásico “Fantasma de la Opera”
donde se atraviesa un espejo, a la reciente “La
Bella y la bestia”, mágico cuento donde
podemos disfrutar de cabezas parlantes y la mutación
de bestia a príncipe mientras levita del suelo
un par de metros. Raphael de España, encarnó
al terrorífico “Jekill y Hyde” en
un musical donde la magia también estaba presente
con pócimas que cambian de color y espadas que
atraviesan cuerpos sin que estos sufran mutilación
alguna.
En el reciente Peter Pan de los chicos de OT cuatro
actores vuelan sobre el escenario sin nada que les sujete,
gracias a los efectos especiales creados por magos.
Con esto quiero decir, que es necesario que la magia
vuelva a los teatros, su espacio natural, como demostramos
durante el “HocusPocus festival” el pasado
mes de Noviembre, para que pueda ser disfrutada en todo
su esplendor, no tan sólo como apoyo para una
obra de otro género. Y digo que vuelva pues allí
era donde únicamente se representaba desde el
siglo XIX hasta pasada la mitad del siglo pasado, cuando
la televisión restó protagonismo al teatro,
provocando el cierre de muchos de ellos.
Pero los magos se adaptaron a los nuevos tiempos actuando
en fiestas privadas, convenciones de empresa, televisión,
bares, desarrollando espectacularmente la magia de cerca.
Ahora, parece que el teatro está de nuevo de
moda y el ilusionismo con él: Anthony Blake estrena
estos días en Madrid “Espíritu”,
Juan Tamariz gira su “Música Bruja”
y servidor “Magomiscelánea” (y muy
pronto nueva producción). Sin prisas, pero sin
pausas. Hacía varias décadas que esto
no sucedía. Al menos en España. Vayan
al teatro. ¡Qué mejor reality show! Vivan
su magia. Pero recuerden que la magia es un género
teatral en sí misma, a pesar de lo que piensen
algunos programadores teatrales. Ojalá en un
futuro podamos clasificar las representaciones teatrales
como drama, comedia, musical, performance, cabaret,
magia… ojalá. También está
en sus manos.
Artículo publicado en el periódico IDEAL en el Suplementeo EVASION por el Mago Migue el 25 de
Abril del 2003
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