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OPINION

CURSO MAGICO
Cómo construir una rutina II parte.

En esta segunda entrega, analizamos los puntos finales más importantes a la hora de construir una rutina, vemos el efecto final, la unión de varios juegos y una presentación.


Lunes, 05 de Marzo del 2.001

3. Preparación SECRETA... FINAL INSOSPECHADO

El concepto básico de este' tipo de rutinas es que mientras el mago está realizando uno o más juegos... está preparando el terreno para realizar el gran juego final. Los efectos que realiza el mago sirven para cubrir la preparación secreta, y sirven también de ,misdirection, antes de realizar el juego de más impacto. El efecto "acumulativo" de este tipo de rutinas es evidente, ya que normalmente el efecto final es muy fuerte, y totalmente insospechado para el público.

La construcción de rutinas de este tipo hay que hacerla cuidadosamente. Primeramente hay que decidir cuál será el Clímax de la rutina, y luego el mago tiene que elaborar formas y medios para ir preparando este Clímax durante la realización de otros juegos. Quizás estos juegos "intermedios" tengan que ser ideados exprofesamente por el mago, para poder ir preparándose para el Clímax, final, pero valdrá la pena todo el esfuerzo desarrollado, ya que la sorpresa final es un "mazazo" para el público. Obviamente, hay que tener presente que si el público sospecha lo más mínimo de que el mago está "preparando algo", el efecto final se vendrá abajo, y no habrá servido para nada toda la preparación anterior. Por eso hay que elaborar con gran atención este tipo de rutinas. Los "peligros" que hay al crear este tipo de rutinas son varios. He aquí algunos de ellos :

1) Incluir efectos de mala calidad, por razones puramente técnicas.
2)Revelar el "clímax" demasiado pronto, una vez se han hecho todas las preparaciones. Un prudente "retraso" antes de llegar al final es aconsejable.
3)Hacer la rutina demasiado larga es siempre un problema. Si por ejemplo se trabaja con una baraja preparada, hay que hacer sólo un par de efectos en los cuales no se destruya la preparación, y luego ir directamente hacia el efecto final, motivo por el cual la baraja ha sido ordenada.

4. VARIOS JUEGOS... REALIZADOS A LA VEZ

Este es probablemente el tipo más común de encadenar varios efectos en forma de rutina. En su forma básica, es el tipo de efecto en donde el mago muestra dos cajas vacías, y luego coloca un objeto en el interior de una de ellas. El objeto desaparece y aparece (un duplicado) en la otra caja. En otras palabras: una desaparición y una producción son combinadas para producir una transposición. Los "mentalistas" también construyen frecuentemente rutinas de este tipo: varias personas seleccionan diversos objetos (mediante una serie de forzajes). Seguidamente el mago adivina mediante una "predicción" todas las elecciones de los espectadores.

Lo mismo ocurre en Cartomagia cuándo el mago hace elegir varias cartas, y después de mezclarlas de nuevo en la baraja, las adivina en rápida sucesión.

En este tipo de rutinas el efecto acumulativo se consigue al producir el mago una serie de sorpresas o adivinaciones, una detrás de otra. Bien realizadas, este tipo de rutinas causan un fuerte impacto en el público. En la construcción de esta clase de rutinas hay que tener en cuenta lo siguiente: demasiados juegos confundirán al público. Es imprescindible que los espectadores puedan seguir claramente todo lo que está ocurriendo, ya que en caso contrario el impacto final de¡ "clímax" se perderá. La inclusión de demasiados efectos diferentes confundiría al público de forma innecesaria.

5. LA Presentación

Este es el principio básico más importante de todos. Hay varios factores que ayudan a construir la rutina:

1) Uniendo una "charla" a la rutina. Es cuando el mago explica una historia y usa la Magia para ilustrar las varias fases de¡ juego.
2) Insertando pequeños juegos que se enlazan unos con otros. Supongamos que un mago desea realizar un juego usando una bola, y luego seguir con otro juego usando un cigarrillo. Los dos efectos se pueden realizar en uno solo, haciendo que la bola se transforme en un cigarrillo.
3) Usando cada objeto que se ha hecho servir en el juego anterior. Supongamos que el mago hace un juego con una cuerda. Luego coge un aro y hace un juego con la cuerda y el aro juntos. Finalmente, el mago deja la cuerda a un lado y hace otro juego sólo con el aro.
4) Teniendo un "terna" como motivo de la sesión mágica que se realiza. Por ejemplo, el mago empieza haciendo que dos cartas cambien de lugar. Luego hace que los 4 Ases también cambien de lugar con los 4 Reyes. Seguidamente todas las cartas rojas cambian de lugar con las negras... etc., etc. Como puede verse, los "cambios de lugar" es el tema central de la sesión.

En los puntos anteriores no hay ninguna razón "técnica" que ayude a construir la rutina. Sin embargo, el efecto acumulativo se consigue prestando mayor importancia a la "presentación", añadiendo a la rutina algunos de los factores antes mencionados.

Cuándo se construya una rutina usando alguno de los puntos anteriores, hay que evitar el pasar dernasiado rápidamente de un efecto a otro. Hay que dar siempre tiempo el público para que capte el efecto, y disfrute de¡ mismo. También hay que evitar el añadir demasiados juegos a la rutina con el fin de que ésta tenga continuidad. Al igual que en los principios básicos anteriores, una rutina demasiado larga aburre al público, y hace perder el interés por lo que se está viendo. Es difícil aconsejar sobre el tiempo que tiene que durar una rutina. En líneas generales podría decirse que tiene que durar justo lo suficiente hasta llegar a conseguir el efecto "acumulativo" deseado.

El final de la rutina tiene que llegar en el punto en que el mago cree que el público ya ha visto suficiente. De nuevo, es difícil dar aquí una regla general. Sólo el mago sabe el momento en que tiene que terminar. Lo ideal es hacer una pausa en cada juego, y puedes estar seguro que la reacción de¡ público indicará, sin lugar a dudas, si los espectadores desean o no seguir viendo más juegos.

Recuerda que, en una buena rutina, el conjunto es mucho mejor que la suma de las fases que la componen. En una mala rutina, pasa lo contrario. Así pues, actúa en consecuencia. Si tienes en cuenta estos consejos, no sólo aumentará tu reputación de buen mago, sino que también saldrá ganando... LA MAGIA. ¡Suerte!

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  • Cómo construir una rutina I parte. (M.W.-7)


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