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ENTREVISTA
Mágic Andreu
Rescatamos una entrevista realizada en la Vanguardia a este mago.
Lunes, 7 de Febrero del 2.000.
Entrevista publicada en la Vanguardia e igualmente
expuesta en las páginas oficiales de la S.E.I. fue una entrevista a Francesc Andreu Sabadell, más conocido como Màgic Andreu y de
esta forma seguimos en la línea de recuperar o incluir una entrevista en cada número del Magazine, de un mago o alguien relacionado con el mundo del
ilusionismo.
P.-¿El mago nace o se hace?
R.-El mago se hace. Lo que no se hace es el artista. Una cosa es realizar juegos
de manos y otra ser mago. Si realmente eres artista, te conviertes en mago
automáticamente. El hacer magia por el simple hecho de realizar un juego, no te convierte
en mago. El artista nace.
P.-¿Por qué hay tan pocas magas?
R.-Cuando yo hago un truquito fácil entre amigos, a las mujeres no les suele interesar, y
a la hora de practicarlo, les gusta mucho menos que a los hombres. No es machismo, ni
mucho menos, pero es así. A la mujer le da más pereza la magia. No obstante, existen muy
buenas magas. En España tenemos varias y alguna ha sido campeona. Una de ellas es
madrileña, es muy guapa y muy buena, y si te digo el nombre, te mueres. Se llama María
Potente. Es una de mis magas cómicas preferidas.
P.-¿Cuál es el público más duro para un mago?
R.-El niño es un mal público. Por eso hay magos especialistas en niños. Los chavales no
te dejan mantener el ritmo del espectáculo. Actuar delante de un público infantil es una
guerra constante. Si haces desaparecer un pañuelo, por ejemplo, no te dejan en paz hasta
saber dónde lo has metido. Los magos especialistas en niños hacen juegos específicos
para ellos, en los cuales colaboran y se sorprenden. Pero, aunque parezca curioso, la
mayoría de mis fans son niños.
P.-Aun así, ¿los magos tienen que tener algo de niño?
R.-No, algo no.¡Deben ser niños! Todos los magos que yo conozco, en el fondo lo son. Sin
esta ilusión, no podrían trabajar.
P.- ¿Qué se necesita para ser un buen mago?
R.-Se requiere ensayar, tener mucha fe en sí mismo, mucha, mucha fe. Además de trabajar,
primero, porque te gusta la profesión y, segundo, por la retribución económica. Un mago
que va a actuar como el que va a fichar a una empresa y de mala gana, nunca hará nada. El
mago proyecta al público si le gusta o no su profesión. En España hay muchos magos, lo
que pasa es que vivir de la magia cuesta mucho.
P.-¿El mago debe ser simpático?
R.-Depende de la personalidad de cada uno. Yo no me atrevería a realizar un juego de magia
en serio, porque no va con mi personalidad. Yo utilizo la improvisación y me invento
cosas sobre la marcha. Lo mío es la magia cómica que tiene mucha salida, aunque es la
más difícil.
P.-Ver espectáculos de magia no es fácil, ¿dónde se esconden?
R.-La magia ha evolucionado. Ha pasado del circo a la época de los pubs, que también
están desapareciendo. De hecho, en Barcelona ya ha terminando. Ahora se encuentra en las
convenciones. El 90 por ciento de lo que mi grupo de magos y yo hacemos son convenciones
para grandes empresas. Suelen ser presentaciones de productos, en las que hago un guión
con toda la magia del espectáculo y me informo un poco sobre los asistentes. Es la magia
de hoy en día. Es puro marketing. Pero el día que me digan que hay un pub muy bonito
donde se puede actuar, aunque paguen poco, en seguida iré para allí. Hoy en día, la
magia está en televisión y en las presentaciones de empresas.
P.-¿En qué son pioneros los magos españoles?
R.-En España somos campeones mundiales de magia de cerca. Tenemos a Pepe Carrol y a Juan
Tamariz, tres veces campeón del mundo. En grandes ilusiones, los mejores son los
americanos. Para ellos no sólo es importante el juego, sino también la luz, el
espectáculo y el sonido.
P.-¿Cuál es la situación actual?
R.-Estamos en la época de oro de la magia. Hay mucho aficionado. La gente busca sorprender
a sus amigos, ya sea para ser el líder en alguna reunión, para hacer felices a los
demás o para entretener a los niños. También sirve para ligar.
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