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Un actor jugando a Mago

No es fácil entrar al espectador en el mundo de la "fantasía", han sido muchos los intentos desde tiempos antiguos para justificar los poderes de los magos, pero el mejor camino para hacer creible la fantasía es estudiar las técnicas del teatro.


Lunes, 3 de Septiembre del 2.001

Primeramente vamos a ver el efecto diferente que tiene un actor sobre un público, comparándolo a un mago. Un público que observa a un actor en una obra de teatro, normalmente cree en la existencia del carácter que está simulando el actor. Al término de la obra, todos los espectadores saben que los personajes llevados a la vida por los actores eran ficticios. Si ha habido un crimen en la obra, nadie cree en la veracidad de los hechos. Durante la representación de la obra los espectadores alejan la "verdad" de sus mentes, para así poder entrar más fácilmente en el tema de la obra que se está representando, y aceptar como cierto todo lo que están viendo en el escenario.

Ahora vamos a considerar que los mismos espectadores en lugar de asistir a una obra de teatro están observando la actuación de un conjunto de actuaciones mágicas. Aquí la actitud del público será completamente diferente a la anterior. Las emociones del público se dirigen a cada actuación en particular, y por tanto cada mago será "juzgado" por separado. El público podrá pensar al final que algunos magos lo hicieron todo muy bien, pero raramente los espectadores creerán que el mago ha estado interpretando un "carácter" diferente al suyo, al revés de lo que ocurre con los actores de teatro.

No es fácil hacer entrar a los espectadores en el mundo de la "fantasía" usando juegos de Magia. Hay numerosas razones para creer esto, y una de las más obvias es que la mayoría de magos ponen muy poco de su parte para convencer al público de que están haciendo MAGIA. Si nosotros mismos, los magos, no sabemos esconder nuestra propia incredulidad en la "magia" de lo que hacemos, difícilmente nuestro público se lo va a creer. Y esto es un error grave. Como ya es sabido, para convencer a otros de una cosa, lo primero que hay que hacer es convencerse uno mismo de que lo que se está haciendo es cierto. Esto significa que todo mago tendría que conocer los principios básicos del "drama", ya que sin la utilización de estos difícilmente se llega a convencer a un público.

Supongamos que el mago realiza un simple juego, en el cuál un objeto se mueve sin razón aparente. Por ejemplo, una varita se coloca en un extremo de la mesa. El mago se coloca a una cierta distancia y empieza a mover sus manos en dirección a la varita. Al cabo de un instante, la varita empieza a moverse y cae fuera de la mesa. Si este efecto se realiza en un momento dado durante una sesión de Magia, difícilmente el mago convencerá a su público de que tiene "poderes" especiales para hacer mover la varita. Sin embargo, si se presenta el mismo efecto usando un objeto más común para el público, por ejemplo un lápiz, y como demostración de "telekinesia" (desplazamiento de objetos sin causa aparente), entonces hay la posibilidad de que algunas personas deĦ público puedan llegar a creer de que han visto algo misterioso, probablemente un fenómeno "psíquico".

La diferencia en las dos presentaciones está en el "drama". En el segundo ejemplo el mago interpreta la parte de una persona "psíquica", y ante el éxito deĦ efecto, es más probable que el público crea en el "poder" deĦ mago. Sin embargo, estoy seguro que muchos magos creerán que esto no es ético, ya que induce al público a creer en cosas que no son ciertas, animando a los espectadores a creer en supersticiones. Pero ten en cuenta que muchos magos especializados en "magia Infantil" son contratados porque muchos niños dicen a sus padres que quieren ver de nuevo a aquel señor que es un "verdadero mago", y que han tenido ocasión de ver en la fiesta de algún compañero. Muchos niños creen que lo que hace el mago es "real"... ¿y hay algún mago que después de la sesión se dedique a explicar los trucos de sus juegos? Es difícil ver la diferencia entre convencer a un público adulto de que el mago es un "psíquico", y convencer a los niños de que se es un "mago" verdadero.

Anteriormente, muchos magos intentaban convencer a los espectadores de que tenían poderes "mágicos" adquiridos en el lejano Oriente, y hacían sus actuaciones vestidos con trajes Orientales. Hoy en día, haciendo este tipo de presentaciones sólo se logra convencer al público de que el mago sabe vestirse de lujo, y que se ha gastado una considerable cantidad de dinero en la casa de Magia que le produce los aparatos necesarios para su actuación. Nadie se cree de que una "Guillotina" cortará la cabeza o mano de un espectador ni que una "sierra mecánica" cortará en dos trozos el cuerpo del mago. En lo único que quizás el público de hoy en día cree que hay algo de riesgo o peligro es en las actuaciones de los "escapistas", los cuáles sales libres de ataduras en el momento justo en que se inunda un recipiente con agua o se quema una cuerda, etc. etc.

Robert Houdin estaba en lo cierto cuándo dijo que las "presentaciones" más poderosas sólo pueden venir de un actor que sabe jugar la parte más "dramática" del papel que está interpretando. Pero eso no es fácil de conseguir, ya que la mayoría de magos tienen un conocimiento nulo de los principios básicos usados por un actor. Se gasta mucho dinero y esfuerzo en aprender a hacer Magia... y se dedica muy poco tiempo a aprender las verdaderas técnicas que llegan a convencer al público de que se está viendo a un mago verdadero ĦEstudia las técnicas del Teatro! ĦEs el primer paso para llegar a convertirte en un buen MAGO


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